Manos y alma de artista, palabras serenas, lienzo blanco sin estrenar y una línea azul para la primera vez.
Pinceladas lilas, risas magenta, planes trazados en el cielo y la luna en la espalda.
Un abismo inmenso que se abre y reclama vida, dos respiraciones que se agitan
y se lanzan juntas al vacío, una mano que posee y otra que acaricia,
dos noches eternas, amaneceres ideales.
La certeza de encontrar lo que se busca y el miedo de perder lo que se necesita.
Encuentro inesperado.
Destino escrito.