Fugaz

Mientras caminaba hacia la oficina sumido en sus pensamientos, la vió.
Iba a escasos metros suyo, andando despacio, como si quisiera que alguien la alcanzara.
Midió sus pasos y pensó que si se apuraba un poquitito podría ponerse a la par y hasta pasarla.
Se lanzó a la aventura, caminó algo más rápido y cuando la había pasado se detuvo frente a ella.
El sol le daba de frente y no podía creer que la viera tan linda, tan posible, tan cercana, tenía miedo de extender sus manos y que se desvaneciera en el aire asi que se mantuvo callado, contemplándola.
Mientras lo hacía, una sucesión de imágenes cruzó por su mente. Pensó en un beso, un abrazo, una charla al caer el sol, risas sobre el cordón de la vereda, esa canción que le gustaba tanto y aquellas manos que quería entrelazar entre las suyas.
Cerró los ojos un instante al suspirar y cuando los abrió ella ya no estaba. Giró sobre sus talones, comprobó que no se había escondido detras suyo, bajó la mirada y siguió su camino sonriendo mientras pensaba que después de todo la felicidad no era más que eso, una presencia breve, intensa y fugaz.

Deja un comentario