Si pudiera darte algo más que este amor sería toda mi sangre. La dejaría en el umbral de tu casa junto a una pequeña nota con tu nombre y una estrofa de cualquier canción de Drexler.
Si tuviera que esperar algo más de este amor sería la posibilidad de tocar tus manos, perderme en tu mirada, acercarme a tu boca justo en el preciso momento en que respirás, robar tu aliento y esconderme entre tus brazos como una ladrona que escapa de la condena fatal de las distancias que nos separan.