Buzón mágico

Amor mío:
Cuando regreses a casa vas a encontrar este sobre en nuestro buzón mágico y estoy segura que tus manos van a temblar desde que lo tomes entre ellas hasta que, muchos minutos después, puedas sentarte cómodamente en el sillon para abrirlo y leer mi carta.
Sé que vas a leerla despacio, que tus ojos verdes van a deslizarse lentamente sobre cada palabra más de una vez si es necesario y mientras lo hagas vas a sentirme a tu lado, cuidándote.
Cuando escribí La ciudad sin Marcos Buenos Aires era un bloque de cemento que me atrapaba y no me dejaba respirar, no me orientaba en ninguna calle y mis destinos nunca eran los elegidos. Hoy las cosas son diferentes porque estamos caminándola juntos y encontrándonos cada noche y cada encuentro es mucho más mágico que el anterior.
Por más que repitamos una y mil veces el recuerdo de cómo nos conocimos, por más que me reproches con todo tu amor que había días en los que me eras indiferente y te recuerde que no era indiferencia sino cautela, todo es diferente.
Crecimos juntos, aprendimos del otro, fuimos midiéndonos hasta conocernos de memoria, descubrimos que pensamos igual en todos los aspectos básicos e imprescindibles de la vida, de esta vida que siempre vamos a defender a ultranza por más que vayamos contra la corriente y muchas veces terminemos discutiendo con el resto de los que piensan distinto.
Muchas veces me puse en puntitas de pie para poder llegar hasta tus ojos y así pudieras ver en mi mirada que te amaba incondicionalmente y que iba a esperarte hasta el fin de los tiempos.
Cuando era invierno y no estabas abrigaba tu recuerdo y en primavera lo dejaba caminar a mi lado por cada vereda alfombrada de tilos que pisaba porque sabía que estabas en algún lugar pensándome.
Siempre supe que volverías porque estábamos predestinados, porque Dios no es caprichoso en sus elecciones y si un día eligió ponernos en el mismo camino era porque nos merecíamos mutuamente.
Este amor creció tanto y se hizo tan poderoso que hicimos de un Adagio una nueva vida, que una noche imaginamos con el color de mi cabello y el de tus ojos.
Este amor es tan inmenso que sabe trascendernos y nos va a unir en todas las reencarnaciones posibles si es que existen (como me dijiste hace dos noches atrás).
A esta altura de la carta ya sabrás dónde está el agua de la lluvia, verdad? pero sigo aunque me cueste ver lo que escribo y presienta que tu cansacio se transformó en esa mágica corriente eléctrica que recorre tus brazos cuando estamos juntos.
Marcos, amarte se me hace imprescindible para respirar y si algún día toca que me esperes en otro lugar que no sea este mundo, cuando llegue a tu lado vas a saber que todo valió la pena, absolutamente todo.
Te amo con el alma.

La Luna alumbró el día miércoles, julio 13, 2005

2 Satélites Lunares

Caminó por la Luna Anonymous Marcos
Lunita, mientras te esperaba vine hasta el blog y me maravilla que supieras de antemano qué sensación me iba a producir cada frase.
Gracias vida, hasta busqué «Sobreviviré» porque sabía que mi Negrita es maga y hada a la vez.
Me voy a dormir solito, cuando regreses acostate a mi lado y abrazame fuerte, muy fuerte.
TE ADORO !!!!!!!!!!!

5:16 p. m.
Caminó por la Luna Blogger Mafi
Amor, sabía que buscarías la canción por eso quise dejarla allí para que la escucharas a tu regreso.
Haceme un lugarcito, si? Te amo mucho, mucho, mucho.

5:35 p. m.

Deja un comentario