En más de una ocasión pienso qué haría si me dijeran que tengo nada más que 24hs para vivir, que no hay prórroga posible, que se termina todo para mí y que voy a tener que aprovechar ese tiempo al máximo.
Cuando vivía mi mamá esa idea me aterraba porque pensaba en lo que ella podía llegar a sufrir asi que mi chance era mirarla y decirle mil veces que la amaba y que no la hubiera cambiado por ninguna otra madre del mundo.
Hoy la situación es diferente, por ende mis opciones también. Reuniría a mis hermanos, a mis amigos (a los que están y alguna vez estuvieron en mi vida) a esos por lo que hubiera dado cada gota de mi sangre y se los diría, los abrazaría mucho, mucho y después permanecería a su lado riéndome hasta que no me quedara más aire en los pulmones.
Llenaría de besos a mi negrito y le recordaría que no existió, existe ni existirá ser más puro en este mundo y con una mirada tan noble como la suya.
Y después te iría a buscar. Aunque me restara nada más que un minuto y no supiera dónde encontrarte, te iría a buscar. No sé si harían falta demasiadas palabras porque los dos sabemos que no existe nada más poderoso que una mirada pero tal vez, si lograra dominar los nervios y la ansiedad, diría algunas cosas que habitualmente callo, no esperaría respuesta alguna y te abrazaría hasta que se terminara mi tiempo.
La Luna alumbró el día jueves, septiembre 08, 2005 ![]()
Y mientras tanto qué vas a hacer? Privarte de lo que más querés?
Está bien que me busques en el último minuto, ya sabés que te quiero para toda la eternidad.